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SOBRE LAS RELACIONES HAITIANO-DOMINICANAS

Posición Batay Ouvriye en el Encuentro Norte-Sur

Neiba, 17 - 19 noviembre 2000

Las relaciones haitiano-dominacanas se han discutido ya varias veces en encuentros, debates y coloquios progresistas. Pero siempre desde el punto de vista “país” o “estado”. Además, la mayoría de las veces, es haciendo resaltar únicamente la responsabilidad del Estado dominicano en las tribulaciones que sufren los emigrantes haitianos. Es cierto, el Estado dominicano juega un gran papel en la enorme represión de la cual sufren esos emigrantes. Pero, ante todo, es consecuencia de una política, es expresión, brutal, pero expresión de una actuación en defensa de INTERESES ESPECÍFICOS. Y esos intereses se encuentran EN AMBOS LADOS DE LA FRONTERA. De allí que, para comprender los mecanismos que se aplican hay que, ante todo, identificar cuidadosamente esos intereses al igual que el porqué de la aplicación de esos precisos mecanismos. Al mismo tiempo, tenemos que sacarle la raíz del problema.

La gran mayoría de los emigrantes haitianos son trabajadores, personas que han perdido casi todos sus medios de producción, llegando a tener una ÚNICA POSIBILIDAD en la vida, la de VENDER SU FUERZA DE TRABAJO. Instantemente, podemos ver que el primer problema de esos trabajadores lo tienen en Haití misma: ¿cómo han podido perder todos sus medios de producción? Como se sabe muy bien, es a raíz de la expropiación (la primera gran ola ocurriendo con la ocupación americana del 1915), expropiación también de parte de los grandes terratenientes que sin cesar le roban la tierra a los campesinos pobres, dominándolos, explotándolos, arruinándolos con deudas implacables, es por causa de un código rural y una justicia de clase hecha para abatirlos: bajo una fuerte y permanente represión... todo el mundo rural se descompone más día a día. Así que, verdaderamente, el primer responsable de la situación de los emigrantes haitianos es el sistema arcaico de aparcería, el cual debilita cada día más y de una manera irremediable a los campesinos pobres y que todo los gobiernos, hasta hoy en día, SIEMPRE HAN APOYADO.

Los gobiernos haitianos siempre han apoyado la destrucción del campesinado pobre por varias razones: la primera es para que el terrateniente, que representan de hecho, pueda sacar provecho de la explotación y el robo de los trabajadores. La segunda es para que el capitalista en la ciudad pueda encontrar gracias a la inmigración una mano de obra para sus factorías. La tercera es que ésta mano de obra debe de ser en gran número para que el salario pueda estar lo más bajo posible. La cuarta es para que la fuerza de trabajo que sobra aún, pueda moverse hacia otros centros capitalistas, siempre para servir al capital y, por más fuerte que sean estos centros, más tendrá la mano de obra tendencia a desplazarse hacia ellos. La quinta es para que el mismo gobierno haitiano pueda sacar provecho de estas emigraciones vendiendo la mano de obra, bajo contratos lujosos.

Pero, ¿porqué, al llegar en estos otros centros capitalistas (particularmente en la Republica Dominicana), el proceso viene a ser tan violento? Es porque los capitalistas dominicanos NECESITAN DE LA ILEGALIDAD DE LOS TRABAJADORES para poder dominarlos más y, así, EXPLOTAR los aún más. Con presión permanente (deportación violenta, amenazas de deportación, masacres... ), con presión permanente y por donde quiera, el SALARIO puede quedarse así MUY BAJO y las CONDICIONES DE TRABAJO mediocres. Es con el trabajador, así reducido casi en una ESCLAVITUD, que éste sistema se siente más cómodo y puede mejor funcionar. Por otro lado, esta situación de los trabajadores haitianos en la Republica Dominicana, LE SIRVE TAMBIÉN A LOS CAPITALISTAS HAITIANOS, debido a que la represión general actúa también sobre el salario en Haití: si los trabajadores cobrasen mucho más en la Republica Dominicana, no quedaría casi ninguno en Haití o, también, pedirían mucho más en éste país. La mano de obra haitiana EN GENERAL, debe de ser pues una mercancía muy barata. Y, en el marco de esta lógica - que los capitalistas de los dos países crean y entretienen, junto con los Estados que los representan - primero SE ENTIENDEN ELLOS PERFECTAMENTE (a parte de algunos simulacros de protesta o de rectificación...) y, segundo, están totalmente de acuerdo que CUALQUIER MEDIO ES BUENO.

Es en este marco de necesidad de explotación máxima que tendremos también NECESIDAD DE UNA DOMINACIÓN GENERAL, ella misma también MÁXIMA. Dominación cultural, de mujeres, destrucción de familias, dominación de niños (que no pueden ser reconocidos como tal aunque hayan nacido en el territorio dominicano...), TODAS TIENEN SUR RAÍZ PROFUNDA EN LA EXPLOTACIÓN MÁXIMA DE LOS TRABAJADORES Y ESTÁN HECHA PARA, PRECISAMENTE, MAXIMIZARLA AÚN MÁS.

Por otra parte, con el equilibrio de la tasa de ganancias que se debe de mantener, la dominación de los trabajadores haitianos sirve también PARA REBAJARLE AL MISMO TIEMPO EL SALARIO A LOS TRABAJADORES DOMINICANOS. En el marco de esa dominación general, los capitalistas dominicanos encuentran la capacidad para explotar aún más a los propios trabajadores dominicanos. Para esto, el gobierno dominicano, además de reprimir ya fuertemente a los nativos dominicanos, trabaja para DIVIDIR a los trabajadores haitianos y dominicanos, con propagandas abiertamente racistas cuando se trata de los más reaccionarios (Balaguer) o con análisis donde tratan de hacer creer que se trata de una invasión de Haitianos, o que Haití, siendo un país ‘atrasado’, la dicha comunidad internacional debería de intervenir para ayudar a resolver sus problemas (tal como lo estipulaba Fernández o, ahora, el mismo Mejía).

Finalmente, la dominación en general de los trabajadores sirve principalmente para la implantación del capital imperialista. Ajuste estructural, tal como lo exige el FMI o el Banco Mundial, inversiones extranjeras, particularmente en las maquilas, zonas francas ... todo cae dentro de la dominación imperialista que se impone a la fuerza en esos dos países. Basta con acordarse de las invasiones del 1965 en la República Dominicana o recientemente en el 1995 en Haití. Y, desde esos momentos, todos los gobiernos no han hecho más que aplicar la política neoliberal dictada. Y no es casualidad si, actualmente, uno de los más importantes temas de discusión entre los gobiernos es la construcción de zonas francas a lo largo de la frontera. Para controlar mejor la emigración, pero también para utilizar de una vez a esta mano de obra desarraigada, fácil presa para los capitalistas cualquiera. Para entonces controlar la potencialidad de lucha que saldría de sus revendicaciones, otra vez la salvaje represión se hará necesaria. Puede ser que tenga otras formas ideológicas, hasta que algunos rasgos deshumanizante podrán ser evitados, pero siempre estará el mismo objetivo: la explotación máxima al más bajo costo. En otras palabras: una ESCLAVITUD poco disfrazada.

Frente a esta situación global que tiene sus raíces profundas, su fundamental base, en la explotación capitalista de cualquier forma que sea, toda lucha progresista se encuentra DELANTE DE UN BLOQUE. En BATAY OUVRIYE, creemos que cualquier lucha que se lleva para denunciar y tratar de superar esta situación extrema debe de ser apoyada, ya que pensamos que es correcto apoyar toda lucha posible que se lleva en contra de los reaccionarios. Sin embargo, también creemos que hay varios otros puntos importantes que deben de ser aclarados:

• Antes que nada, el binomio reaccionario / progresista es uno siempre DINÁMICO: cada vez que evoluciona una situación, cada vez que se aclarecen unos análisis, más deben de avanzar los progresistas y más avanzada debe de ser su posición, ya que los reaccionarios también se radicalizan. Es que, lo que evoluciona, es el antagonismo mismo. Si, entonces, la posición de los progresistas se queda igual, si se quedan iguales sus luchas, en realidad están dando pasos atrás y sus prácticas se encontrarán menos y menos justas, menos y menos eficaces. Estrictamente hablando: no estarán jugando ya el mismo papel, ya no serán progresistas.

• Hoy en día, la situación pide que se ataque el problema desde sus raíces, ya que ésta misma situación, por la evolución de sus propias contradicciones, se está aclarando más y más. Hoy en día, debemos estar claros que nos encontramos frente a capitalistas que se asocian cada vez más para explotar a la mano de obra de los dos países y que están dispuestos a apoyar cualquier acto sanguinario de sus respectivos Estados que, de hecho, los representan a ellos antes que todo, dirigidos que están por el sistema central imperialista, el cual está poniendo en pie su plan muy bien preparado y estructurado.

• La situación de los trabajadores haitianos en la República Dominicana es situación de los trabajadores en general y cualquier lucha, (ya sea cultural, de mujeres, de niños, etc...) que de una manera combativa piensa hacer frente a la dominación de los explotadores, debe de claramente enmarcarse en ésta precisa globalidad que la incluye.

• Toda lucha puntual debe de ser articulada y centralizada en torno a las luchas de los trabajadores, desde su origen de destructuración (el mundo rural haitiano), hasta el mundo sanguinario de explotación capitalista que existe en la República Dominicana, donde los trabajadores, como OBREROS, sufren de las más crueles atrocidades de dominación.

• Estas luchas deben de claramente dirigirse en contra de los explotadores de los dos países, en contra de sus respectivos Estados, al igual que las agencias internacionales, bases centrales de la explotación sin límite que están planeando ellos.

ABAJO LOS REACCIONARIOS DE TODOS LADOS!

VIVA LA LUCHA PROGRESISTA, CON LOS TRABAJADORES COMO POSTE CENTRAL!

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